¿Qué es el Aceite de Oliva Sin Filtrar?
El aceite de oliva sin filtrar es un producto cada vez más valorado por los amantes del aceite de oliva virgen extra por su autenticidad, sabor intenso y vínculo directo con la tradición oleícola. Se trata de un aceite que, tras ser extraído de la aceituna mediante procedimientos mecánicos, no pasa por el proceso de filtrado habitual, conservando pequeñas partículas de pulpa y restos naturales del fruto. En El Lagar, este tipo de aceite representa la esencia más pura del olivar y del trabajo artesanal, es por ello que ofrecemos un aceite picual sin filtrar para disfrutar de la auténtica calidad de nuestros olivares.
Consumir aceite de oliva sin filtrar es apostar por un producto natural, con personalidad propia y un carácter fresco que recuerda al aceite recién salido del molino. En este artículo, veremos las características y beneficios del consumo de aceite de oliva sin filtrar para nuestro organismo.
Características y diferencias del aceite de oliva sin filtrar
La principal diferencia entre el aceite de oliva sin filtrar y el filtrado radica en su aspecto y composición. El aceite sin filtrar presenta un color más turbio debido a la presencia de micropartículas de aceituna y pequeñas gotas de agua vegetal. Estas partículas aportan una mayor intensidad aromática y un sabor más potente.
En boca, el aceite de oliva sin filtrar suele ofrecer notas más verdes, con aromas a hierba recién cortada, hoja de olivo y tomate. Su perfil sensorial es ideal para consumir en crudo, ya que realza platos sencillos como pan tostado, ensaladas, quesos o verduras a la plancha.
Desde el punto de vista nutricional, este tipo de aceite conserva una alta concentración de antioxidantes naturales y polifenoles, responsables de muchos de sus beneficios para la salud. En El Lagar, el aceite sin filtrar se elabora cuidando cada detalle del proceso para garantizar un producto equilibrado, seguro y de la máxima calidad.
Beneficios y consumo del aceite de oliva sin filtrar
El aceite de oliva sin filtrar aporta múltiples beneficios dentro de una alimentación saludable. Al conservar más compuestos naturales de la aceituna, ofrece una mayor carga antioxidante, ayudando a combatir el envejecimiento celular y a proteger el sistema cardiovascular.
Sin embargo, debido a la presencia de partículas en suspensión, este tipo de aceite es más sensible al paso del tiempo. Por ello, se recomienda consumirlo en un periodo más corto que el aceite filtrado y conservarlo adecuadamente, alejado de la luz, el calor y el aire. En El Lagar, aconsejamos disfrutarlo preferentemente en crudo para apreciar toda su riqueza sensorial.
El aceite sin filtrar es especialmente apreciado durante los primeros meses tras la cosecha, cuando su frescura es máxima. Es una excelente opción para quienes buscan una experiencia gastronómica auténtica y un aceite que refleje fielmente la personalidad de la aceituna y del entorno del que procede.

Cómo conservar y disfrutar el aceite de oliva sin filtrar de El Lagar
El aceite de oliva sin filtrar requiere unos cuidados especiales para mantener intactas sus cualidades. Al contener partículas naturales de la aceituna, es más sensible a la oxidación y al paso del tiempo, por lo que es fundamental almacenarlo correctamente. En El Lagar, recomendamos conservarlo en un lugar fresco, seco y protegido de la luz, preferiblemente en envases opacos que ayuden a preservar su frescura.
Para disfrutar plenamente de este aceite, lo ideal es consumirlo en crudo y en los primeros meses tras su elaboración. Su sabor intenso y su aroma fresco lo convierten en el complemento perfecto para pan artesanal, ensaladas, verduras cocidas, cremas o platos tradicionales donde el aceite es protagonista.
En El Lagar, la elaboración del aceite de oliva sin filtrar responde a una filosofía basada en el respeto por la tradición y la calidad. La recolección temprana de las aceitunas y su rápida molturación permiten obtener un aceite fresco, lleno de matices y con un carácter único.
El proceso de extracción del aceite de oliva sin filtrar se realiza en frío, sin tratamientos químicos, garantizando que el aceite conserve todas sus propiedades naturales. Al prescindir del filtrado, ofrecemos un producto que mantiene intacta la esencia del fruto y el sabor auténtico del aceite recién elaborado.
Este compromiso con la excelencia hace que el aceite de oliva sin filtrar de El Lagar sea una opción ideal para consumidores exigentes que valoran la naturalidad, el origen y la autenticidad. Cada botella refleja el cuidado del olivar, la experiencia del maestro de almazara y la pasión por un producto que forma parte de la cultura mediterránea.
